Juan Diego Florez y Alfredo Graf
Juan Diego conduce las audiencias al frenesí dondequiera que vaya. Lo han aclamado como uno de los tenores más grandes del bel canto de todos los tiempos. Muchos cantantes a menudo llegan a escena con alguna especial introducción y luego se desvanecen con tanta premura como aparecieron. No es el caso de nuestro compatriota, el tenor Juan Diego Florez. El éxito de sus primeras arias grabadas de Rossini hizo que contuviéramos la respiración; ¿podía este nuevo tenor maravilloso del bel canto sostenerse y hacer cada vez mejores presentaciones y grabaciones? Sí, lo pudo hacer.
No solamente es dueño de una voz clara, enfocada, capaz de superar cualquier dificultad, con energía y agilidad; Juan Diego Florez de hecho posee una bella presencia en el escenario, sus actuaciones son de un porte y refinamiento raramente visto. Cuando escuchamos su voz, todo lo que se puede hacer es maravillarse pues sus movimientos de voz segura y brillante hacen parecer engañosamente fáciles las líneas de Rossini, manejando la alta coloratura con una combinación de agilidad y perfección de línea y tono.
Tiene un contrato de grabación con Decca y lanzó un álbum de gran éxito de arias de Rossini. Nació en Lima en enero de 1973 y es un hombre joven, afable y encantador, su padre era cantante de música popular peruana. Juan Diego incluye canciones populares peruanas en sus presentaciones, y nos concedió el privilegio de escuchar esas canciones hace un par de años en un magnífico recital en Lima, su ciudad natal. Cuando se graduó, fue a los E.E.U.U. y descubrió allí que era realmente bueno, ingresó al instituto Curtis de Philadelphia. Entre sus profesores está Ernesto Palacio, otro conocido compatriota cuya especialidad es también Rossini. En Pesaro realizó su primera presentación profesional. Florez también decidió hacer de Italia su hogar. Ahora vive en Bérgamo, en donde Donizetti creció y murió.
En Lima, Juan Diego nos honra con ser sus agentes inmobiliarios. Estamos seguros que siempre lo atenderemos bien, excediendo sus expectativas de servicio.


