¿Es tiempo de mover capital inmobiliario de EE.UU. a Perú?
Durante años, tener una 𝐩𝐫𝐨𝐩𝐢𝐞𝐝𝐚𝐝 𝐞𝐧 𝐄𝐬𝐭𝐚𝐝𝐨𝐬 𝐔𝐧𝐢𝐝𝐨𝐬 fue visto como una decisión casi indiscutible: seguridad jurídica, liquidez, dólar fuerte y un mercado inmobiliario que parecía avanzar siempre en una sola dirección.
Pero 𝐥𝐨𝐬 𝐜𝐢𝐜𝐥𝐨𝐬 𝐜𝐚𝐦𝐛𝐢𝐚𝐧.
Hoy empieza a ser razonable hacerse una pregunta incómoda: ¿tiene sentido seguir concentrando patrimonio en propiedades estadounidenses, o conviene vender parte de esos activos y repatriar capital hacia mercados donde el retorno potencial puede ser más atractivo?
En mayo de 2026, 𝐞𝐥 𝐩𝐫𝐞𝐜𝐢𝐨 𝐦𝐞𝐝𝐢𝐨 𝐝𝐞 𝐥𝐢𝐬𝐭𝐚 𝐞𝐧 𝐄𝐬𝐭𝐚𝐝𝐨𝐬 𝐔𝐧𝐢𝐝𝐨𝐬 𝐜𝐚𝐲ó 2,4% interanual, hasta US$429.500, la caída anual más fuerte desde 2017 según Realtor.com. El precio por pie cuadrado también retrocedió 2,5%, con descensos en 35 de los 50 principales mercados. Redfin reportó que 46,2% de los vendedores otorgaron concesiones a los compradores en mayo, la proporción más alta para ese mes en sus registros.
𝐂𝐨𝐧 𝐞𝐥 𝐩𝐚𝐧𝐨𝐫𝐚𝐦𝐚 𝐞𝐥𝐞𝐜𝐭𝐨𝐫𝐚𝐥 𝐦á𝐬 𝐜𝐥𝐚𝐫𝐨 𝐲 𝐚𝐦𝐢𝐠𝐚𝐛𝐥𝐞 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐥𝐚𝐬 𝐢𝐧𝐯𝐞𝐫𝐬𝐢𝐨𝐧𝐞𝐬, Perú vuelve a aparecer en esa conversación.
No hablo de una apuesta especulativa ni de comprar cualquier inmueble. Hablo de activos comerciales bien ubicados, con inquilinos sólidos, contratos claros y flujos de caja verificables. Locales, oficinas, almacenes o propiedades vinculadas a actividades económicas reales, donde el valor no dependa únicamente de una expectativa de revalorización futura, sino de ingresos presentes y medibles.
Mientras ciertos mercados de Estados Unidos muestran señales de enfriamiento, con precios y alquileres ajustándose en varias ciudades, el Perú ofrece una ecuación distinta: activos todavía relativamente accesibles, rentas (CapRates) interesantes y un entorno empresarial más claro que en años anteriores.
La clave está en no confundir oportunidad con improvisación.
Repatriar capital solo tiene sentido si se hace con disciplina: buena estructura legal, revisión tributaria, due diligence inmobiliario, análisis del inquilino, calidad del contrato, ubicación, liquidez futura y protección frente a riesgos locales.
Pero para quienes tienen patrimonio inmobiliario en Estados Unidos y vínculos económicos o familiares con el Perú, la pregunta merece ser tomada en serio.
A veces, preservar capital no significa quedarse donde todos se sienten seguros.
A veces significa moverse antes de que el mercado se torne negativo.
"𝘛𝘩𝘦 𝘵𝘩𝘦𝘢𝘵𝘦𝘳 𝘬𝘦𝘦𝘱𝘴 𝘨𝘦𝘵𝘵𝘪𝘯𝘨 𝘮𝘰𝘳𝘦 𝘤𝘳𝘰𝘸𝘥𝘦𝘥, 𝘣𝘶𝘵 𝘵𝘩𝘦 𝘦𝘹𝘪𝘵 𝘥𝘰𝘰𝘳 𝘪𝘴 𝘵𝘩𝘦 𝘴𝘢𝘮𝘦 𝘢𝘴 𝘪𝘵 𝘢𝘭𝘸𝘢𝘺𝘴 𝘸𝘢𝘴." - Michael Burry
Sigue a nuestra inmobiliaria en LinkedIn
https://lnkd.in/eVE5KisW




