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POST FUJIMORI 2026: ¿ES BUEN MOMENTO PARA VENDER MI INMUEBLE EN PERÚ?
POST FUJIMORI 2026: ¿ES BUEN MOMENTO PARA VENDER MI INMUEBLE EN PERÚ?

POST FUJIMORI 2026: ¿ES BUEN MOMENTO PARA VENDER MI INMUEBLE EN PERÚ?

Muchos propietarios se hacen la misma pregunta: ahora que el mercado peruano parece respirar mejor, ¿conviene quedarse, esperar y doblar la apuesta… o aprovechar el nuevo aire inversor para vender?

La respuesta incómoda es que no existe “el mercado inmobiliario”. Existen: 𝘀𝘂 𝗶𝗻𝗺𝘂𝗲𝗯𝗹𝗲, 𝘀𝘂 𝗽𝗿𝗲𝗰𝗶𝗼, 𝘀𝘂 𝗲𝗱𝗮𝗱, 𝘀𝘂 𝗽𝗮𝘁𝗿𝗶𝗺𝗼𝗻𝗶𝗼, 𝘀𝘂 𝗱𝗲𝘂𝗱𝗮, 𝘀𝘂𝘀 𝗻𝗲𝗰𝗲𝘀𝗶𝗱𝗮𝗱𝗲𝘀 𝗱𝗲 𝗹𝗶𝗾𝘂𝗶𝗱𝗲𝘇 𝘆, 𝘀𝗼𝗯𝗿𝗲 𝘁𝗼𝗱𝗼, 𝘀𝘂𝘀 𝗮𝗹𝘁𝗲𝗿𝗻𝗮𝘁𝗶𝘃𝗮𝘀.

Durante años, vender un activo inmobiliario en Perú se parecía al final de una fiesta: la música se había apagado, las luces estaban encendidas y todos querían salir por la misma puerta. Muchos vendedores, pocos compradores y casi nadie dispuesto a pagar el precio que el propietario tenía en mente.

Y ahí aparece la tentación:
“𝗦𝗶 𝗮𝗵𝗼𝗿𝗮 𝗺𝗲𝗷𝗼𝗿𝗮, ¿𝗽𝗼𝗿 𝗾𝘂𝗲́ 𝘃𝗲𝗻𝗱𝗲𝗿?”
Porque una mejora del mercado puede ser precisamente la ventana que se estaba esperando para salir bien.
Supongamos que el 60%, 70% u 80% del patrimonio familiar está concentrado en inmuebles peruanos. Entonces la pregunta no es si Lima subirá otro 10%. Es por qué una familia debería tener casi toda su riqueza expuesta al mismo país, la misma moneda, la misma economía y el mismo ciclo inmobiliario.

𝗦𝘂𝗰𝗲𝗱𝗲 𝗰𝗼𝗺𝗼 𝗰𝗼𝗻 𝗹𝗼𝘀 𝘀𝗲𝗴𝘂𝗿𝗼𝘀: 𝗟𝗮 𝗱𝗶𝘃𝗲𝗿𝘀𝗶𝗳𝗶𝗰𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗲𝘀 𝗮𝗯𝘂𝗿𝗿𝗶𝗱𝗮 𝗵𝗮𝘀𝘁𝗮 𝗲𝗹 𝗱𝗶́𝗮 𝗲𝗻 𝗾𝘂𝗲 𝘂𝗻𝗼 𝘃𝗲𝗿𝗱𝗮𝗱𝗲𝗿𝗮𝗺𝗲𝗻𝘁𝗲 𝗹𝗮 𝗻𝗲𝗰𝗲𝘀𝗶𝘁𝗮.
También importa la edad.
A los 35, un inmueble mediocre puede esperar una década. A los 65, el coste de oportunidad se vuelve más personal: liquidez, renta, sucesión, simplicidad y libertad pesan más que capturar el último 15% de valorización.
Y luego está el inmueble.
Un activo prime, bien alquilado, con buen inquilino, renta razonable y poca necesidad de CAPEX puede justificar quedarse. Uno vacío, obsoleto, con baja rentabilidad o gastos crecientes no se convierte mágicamente en una buena inversión porque “el Perú está mejorando”.
El error clásico es decidir emocionalmente.

“𝗡𝗼 𝘃𝗲𝗻𝗱𝗼 𝗽𝗼𝗿 𝗺𝗲𝗻𝗼𝘀 𝗱𝗲 𝗹𝗼 𝗾𝘂𝗲 𝘃𝗮𝗹𝗲.”

Pero el mercado no conoce nuestras emociones ni nuestros Excel. Un inmueble vale lo que un comprador solvente está dispuesto a pagar hoy, no lo que necesitamos que pague para validar una decisión histórica.
¿Entonces vender o quedarse?

Yo lo reduciría a cinco preguntas:
¿Qué % de su patrimonio está concentrado en Perú y en ladrillo?
¿Cuál es la rentabilidad neta real después de vacancia, impuestos, mantenimiento y CAPEX?
¿Qué haría con el dinero si vende?
¿Necesitará liquidez en los próximos 5 o 10 años?
¿Mantiene el activo porque sigue siendo bueno… o porque le cuesta venderlo?

El nuevo aire del mercado no obliga a vender. Tampoco obliga a doblar.
Pero sí permite algo que hace unos años era más difícil: 𝗱𝗲𝗰𝗶𝗱𝗶𝗿 𝗰𝗼𝗻 𝗼𝗽𝗰𝗶𝗼𝗻𝗲𝘀.
Y cuando un mercado vuelve a ofrecer liquidez, compradores y mejores expectativas, el propietario sabio no pregunta únicamente cuánto más puede subir.
𝗣𝗿𝗲𝗴𝘂𝗻𝘁𝗮 𝘁𝗮𝗺𝗯𝗶𝗲́𝗻 𝗰𝘂𝗮́𝗻𝘁𝗼 𝗿𝗶𝗲𝘀𝗴𝗼 𝗽𝘂𝗲𝗱𝗲 𝘀𝗮𝗰𝗮𝗿 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗺𝗲𝘀𝗮.

𝗦𝗶́𝗴𝘂𝗲𝗻𝗼𝘀 𝗲𝗻 : 𝗵𝘁𝘁𝗽𝘀://𝘄𝘄𝘄.𝗹𝗶𝗻𝗸𝗲𝗱𝗶𝗻.𝗰𝗼𝗺/𝗰𝗼𝗺𝗽𝗮𝗻𝘆/𝗮𝗹𝗳𝗿𝗲𝗱𝗼-𝗴𝗿𝗮𝗳-&-𝗮𝘀𝗼𝗰𝗶𝗮𝗱𝗼𝘀

Flavio Graf

Flavio Graf

[email protected]

"Compra tierra, ya no la hacen" - Mark Twain.

Dirigir equipos con un extremo enfoque en propósitos, prioridades y ejecución impecable.
He manejado empresas y equipos de hasta 700 personas en ventas, distribución, consultoría y productos digitales. Lo he hecho en diferentes jurisdicciones: Perú, España, Reino Unido, Italia, República Checa y Suiza.
MBA de Cranfield University.
Hablo Español, Inglés, Italiano, y si me empujan a hacerlo, un poco de alemán malo.
Áreas de interés: Inversiones inmobiliarias, riesgos, patrimonios, valor en datos y canales digitales.