Obras internas que realiza el inquilino para adaptar el inmueble a su uso: distribución de espacios, acabados, mobiliario fijo, instalaciones especiales. El contrato debe definir quién paga el fit-out (generalmente el inquilino) y qué pasa con las mejoras al terminar el contrato (generalmente quedan para el propietario). En CRE, el propietario a veces contribuye con un monto por m² como incentivo.