Inversiones mayores para mejorar, ampliar o reponer componentes de un inmueble existente: renovar ascensores, cambiar el sistema de aire acondicionado, impermeabilizar techos, modernizar el lobby, reemplazar redes sanitarias. Se diferencia del gasto operativo (opex) porque son mejoras que extienden la vida útil o incrementan el valor del activo, no mantenimiento rutinario.