Financiamiento de corto plazo (6-24 meses) que se usa para cubrir necesidades temporales: comprar un terreno mientras se aprueba el crédito de construcción, financiar un proyecto entre la compra y la venta, o cubrir un gap de caja. Tiene tasas más altas que un crédito de largo plazo porque el riesgo es mayor. Se espera que se cancele con la entrada del financiamiento definitivo o con los ingresos de la venta.