Monto que el inquilino entrega al inicio del contrato para cubrir posibles daños al inmueble, deudas de servicios o rentas impagas. En la práctica peruana, equivale a 1-3 meses de renta para vivienda y 3-6 meses para locales comerciales. Se devuelve al finalizar el contrato, descontando reparaciones pendientes y deudas. El contrato debe definir claramente las condiciones de devolución.