Pagos periódicos por la operación de áreas y servicios compartidos: seguridad, limpieza, ascensores, jardines, administración. En edificios de oficinas y centros comerciales se prorratean por m² arrendable. El contrato debe especificar claramente qué gastos paga el inquilino y cuáles el propietario, porque es una fuente frecuente de disputas.