Contrato preliminar en el que ambas partes se obligan a celebrar una compraventa futura bajo condiciones pactadas: precio, plazo, hitos que deben cumplirse. Se usa cuando aún no se puede formalizar la venta (por ejemplo, el inmueble está en proceso de independización o se espera un permiso). Si una parte incumple, la otra puede demandar que un juez celebre la venta por ella.